En primer termino “conociéndolos”; debemos comprender a nuestro cliente, saber qué busca cuando hace sus compras. Este conocimiento se logra a través de la comunicación. Aquí es donde llegamos al punto en el cual es fundamental la colaboración de todo el personal que brinda la atención, trabajar primero en obtener la información de lo que buscan y después asumir la responsabilidad de satisfacer esas necesidades.
Hay personas que van a un lugar puntual porque esperan encontrar determinado producto y no lo reemplazan por otro similar, si alguna vez este producto no esta en la góndola, la persona se dirige a buscarlo en algún competidor, de esta manera, estamos brindándole a dicha competencia la oportunidad de quedarse definitivamente con nuestro cliente.
En otros casos, se valora la rapidez en la atención, o la temperatura con la que exhibimos su bebida preferida. Es decir, las necesidades son muy distintas y particulares, solo conociendo los hábitos y preferencias podemos satisfacerlas.
Esto no representa abordar al cliente con preguntas que le quiten tiempo y lo retrasen en la compra. Significa por el contrario, planificar un modo gradual de ir obteniendo información extra a la que se consigue en las charlas habituales que se producen en el interior del local. Por ejemplo: durante un tiempo establecido, los cajeros pueden preguntar a quienes atienden si encontraron todo lo buscaban. Luego, agendar los comentarios y productos que no se encontraron, si es que no se trabajan y es posible, incorporarlos, medir la rotación; y por supuesto y fundamental brindarle una respuesta a ese cliente. Los modos de obtener información son muy variados, debemos desarrollar creatividad y habilidad para conseguirla y también hacer participe a que todo el equipo de trabajo sume ideas en como obtenerla y las ejecute, generando una mayor participación y compromiso en el tema.
Si contamos con la tecnología necesaria, es muy provechoso, dado que podemos almacenar y procesar esa información. A modo de ejemplo: hay comercios que realizan una base de datos agendando las fechas de cumpleaños de sus clientes y les obsequian un presente en ese día. Todos estos gestos de voluntad, predisposición y esfuerzo en brindar una mejor calidad de atención, son de muy bajo costo para el autoservicio, pero resultan de un enorme valor para el cliente. Lo cual a largo plazo afianza la relación y fortalece los lazos que establecemos con nuestros clientes.
Tres pasos fundamentales para “deleitar al cliente”:
1-Generar el clima apropiado para lograr comunicación.
2- Obtener información sobre sus expectativas y necesidades.
3- Trabajar en satisfacerlas y superarlas.
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